Bienestar animal

Bienestar animal:
el corazón de BIOPARC
BIOPARC Valencia, como institución dedicada a la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y la investigación, considera el bienestar animal un pilar esencial y transversal a toda su actividad.

En línea con la Estrategia Mundial de Bienestar Animal de WAZA (World Association of Zoos and Aquariums) Cuidando la fauna silvestre” (2015), BIOPARC Valencia se compromete a alcanzar altos estándares de bienestar animal, trabajando para que todos los animales bajo su cuidado vivan en condiciones que favorezcan su bienestar físico, psicológico y social.  A su vez, se adoptan los estándares de bienestar y manejo animal de EAZA (European Association of Zoos and Aquaria), basados en la evidencia científica más reciente y coherentes con los marcos de referencia internacionales establecidos por WAZA.

Este compromiso se basa en la definición de bienestar animal de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y se concreta en el modelo de los Cinco Dominios del Bienestar Animal (Mellor, 2020), que ofrece una evaluación holística del estado de cada individuo: nutrición, entorno físico, salud, comportamiento y bienestar mental. A partir de este marco, BIOPARC trabaja de forma continua para conocer mejor las necesidades de los animales y mejorar su calidad de vida día a día.

Los cinco dominios del bienestar animal
BIOPARC Valencia aplica el modelo de los Cinco Dominios del Bienestar Animal para evaluar y mejorar de forma continua la calidad de vida de los animales a su cuidado.
Instalaciones diseñadas para garantizar su bienestar
BIOPARC Valencia se ha diseñado bajo el concepto de zooinmersión: la persona visitante se siente dentro del hábitat, mientras los animales disponen de espacios amplios y estructurados que favorecen su bienestar.

Las barreras se integran en el paisaje mediante elementos naturales (rocas, fosos, agua, vegetación) que garantizan la seguridad sin necesidad de elementos visuales disruptores.

Pero el bienestar animal no depende solo de la arquitectura de los recintos. Detrás de cada instalación hay una forma de trabajar que tiene en cuenta qué necesita cada especie para garantizar su calidad de vida. En BIOPARC, todo ello se articula en seis áreas clave, que explican qué hacen nuestras instalaciones y nuestros equipos para asegurar el bienestar animal

Recintos diseñados según la biología y el comportamiento de cada especie, con estructuras para explorar, descansar, socializar, elegir dónde estar y hasta esconderse de la vista del visitante, con condiciones térmicas y ambientales adecuadas y espacios de refugio y privacidad.

Dietas equilibradas y revisadas periódicamente, ajustadas a cada especie e individuo (incluyendo crías, animales mayores o enfermos), ofrecidas de forma que estimulen la búsqueda de alimento, el forrajeo y otras conductas naturales, con altos estándares de higiene y sin alimentación por parte del público.

Programa veterinario completo de medicina preventiva, diagnóstica y terapéutica, con revisiones periódicas, evaluación diaria por parte del equipo cuidador y veterinario, registro de toda la información de salud y necropsias sistemáticas para la mejora continua.

Programas de enriquecimiento sensorial, físico, alimentario, cognitivo y social que fomentan conductas propias de cada especie, con observación y registro del comportamiento para adaptar rutinas y evaluar el éxito de las acciones.

Manejo basado en el respeto, la seguridad y la reducción del estrés, utilizando principalmente el refuerzo positivo y la participación voluntaria de los animales en entrenamientos médicos y rutinarios, siguiendo las “Best Practices” de EAZA.

Sistema de evaluación periódica del bienestar, con indicadores específicos por especie, registros documentados y revisión técnica por el equipo de Cuidado Animal, con el apoyo de asesoría externa especializada.

¿De dónde proceden los animales?
Los animales que viven en BIOPARC Valencia forman parte de poblaciones gestionadas de manera conjunta por la EAZA a través de los EAZA Ex situ Programmes (EEP) y otros programas internacionales de conservación.

Este trabajo se enmarca en el enfoque global conocido como One Plan Approach, que tiene en cuenta, de forma coordinada, tanto las poblaciones que viven en la naturaleza como las que están bajo cuidado humano.

En cada programa EEP existe una persona coordinadora experta en la especie, que trabaja con los datos genéticos y demográficos de todos los individuos para decidir emparejamientos, nacimientos y traslados entre centros. Así se mantienen poblaciones sanas y genéticamente diversas, fundamentales si en el futuro se considera viable reintroducir animales en el medio natural como apoyo a las poblaciones silvestres.

Si quieres saber más sobre estos programas y sobre los proyectos in situ y ex situ en los que participa BIOPARC, te invitamos a visitar el apartado de Conservación de esta misma web.

Especies amenazadas y Lista Roja de la UICN

Cada visita, cada actividad educativa y cada proyecto de la Fundación BIOPARC suma esfuerzos para hacer frente a la triple crisis ambiental: cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad, e invita a tomar acciones encaminadas a reducir nuestra huella ecológica, proteger la biodiversidad y avanzar hacia un modelo de vida más justo y sostenible.

En BIOPARC, “conocer para proteger” es comprender que cada especie, cada hábitat y cada gesto cotidiano están conectados. A través del bienestar animal, la conservación y las experiencias educativas, buscamos despertar la curiosidad, las emociones y la conciencia crítica de las personas que nos visitan.

Gorilas

Preguntas frecuentes

Todos los animales que podemos ver en BIOPARC Valencia han nacido aquí o en otras instituciones zoológicas pertenecientes a la Asociación Europea de zoológicos y acuarios (EAZA en inglés).

Dentro de la EAZA, hay un coordinador/a para cada especie que gestiona los intercambios de animales entre instituciones evitando la consanguinidad y manteniendo la línea genética de la especie limpia para poder hacer reintroducciones en sus hábitats de origen si fuese necesario.

Hay alguna excepción como es el caso de los Talapoines que proceden del tráfico ilegal de especies.

Cuando fallece un animal el equipo de veterinaria lo estudia, realizando diferentes análisis y toma de muestras, incluso realizándole un necropsia si fuese necesario para establecer las causas de la muerte.

Posteriormente una empresa especializada se encarga de gestionar el cuerpo y también se donan para investigación.

Se comunica el fallecimiento del animal al coordinador de la EAZA de esa especie para poder albergar a otro individuo cuando se den las condiciones adecuadas.

Todos estos animales son salvajes, no se trata de animales históricamente domesticados, y tienen unas necesidades para su bienestar que son imposibles de conseguir en nuestras casas.

Además, la mayoría de nuestras especies están protegidas a nivel internacional por el convenio CITES que regula el tráfico de especies amenazadas o en peligro de estarlo, por lo que su posesión es ilegal.

La gestión de los traslados se realiza mediante la coordinación del responsable de la EAZA para esa especie, el centro que cede a ese animal y en centro zoológico que lo recibe.

En estos traslados se tienen en cuenta factores como: el tipo de vehículo y las características necesarias del transportín en función del peso y el tamaño del animal, las condiciones climáticas, el equipo que realizará la carga mediante grúas (si es necesario), la comida y la bebida para el trayecto y el periodo de adaptación en su nuevo destino.

Los animales van acompañados de un cuidador/a del zoológico del que proceden para apoyar en el traslado y su posterior adaptación en el zoológico de destino. Siempre buscando el mayor bienestar para el animal.

Aquellas especies que conviven en grupos sociales, formados por miembros de una misma familia, generalmente aceptan a sus crías hasta que llegan a la madurez sexual. Cuando alcanzan esa edad deben abandonar su grupo familiar igual que sucedería en la naturaleza.

Cuando llega ese momento, el equipo de cuidado animal en comunicación con el coordinador de la EAZA para esa especie, buscan un nuevo grupo para ese individuo en otro centro.

Hasta que se puede realizar el traslado se alterna la salida al rento exterior, por ejemplo, unos por la mañana y otro por la tarde o en días alternos.

Todos los carnívoros del parque, incluso estando perfectamente alimentados, no pierden su instinto de caza, pero al igual que sucede en la naturaleza únicamente depredan cuando lo necesitan.

Además, el diseño de las instalaciones contempla que cada depredador esté separado de sus presas por barreras naturales como los fosos, que no podemos ver desde la zona de visitantes, o las rías de un anchura y profundidad suficiente para impedir su acceso a otras instalaciones.

Los animales centran su actividad diaria en la búsqueda de comida y la reproducción. Dependiendo de su edad, también juegan y curiosean por el recinto pero principalmente se mueven para localizar alimento.

Algunas especies incluso duermen/descansan 20h/diarias centrando su actividad únicamente en las horas crepusculares como es el caso del león.

Incluso, podemos observar especies que son nocturnas como los oricteropos, por este motivo los encontraremos siempre durmiendo.

Aprovechemos aquí para pedirles a nuestros visitantes que respeten la tranquilidad de los animales.

A pesar de trabajar  con ellos diariamente, son animales salvajes, cualquier intervención siempre ha de realizarse con las medidas de seguridad necesarias para garantizar  el bienestar de los animales y la integridad del personal.

No, cada instalación ha sido diseñada específicamente para la especie que va a habitar en ella. Mediante barreras naturales como muros de roca, cascadas o rías se evita que los animales salgan.

En el caso de especies capaces de trepar como los lemures, las paredes de la isla de Madagascar tienen pendiente negativa, lo que les hace imposible alcanzar la altura máxima. Además, los árboles que hay en estos recintos están a una distancia que asegura que no puedan alcanzar el exterior de un salto y se realiza un poda periódica para garantizar esa distancia mínima.

No obstante, el equipo de cuidado animal cuenta con protocolos ante la posible fuga de algún animal y se realizan simulacros periódicos para saber cómo actuar y garantizar la seguridad.

No, toda la comida debe pasar las revisiones y controles veterinarios como la carne que nosotros compramos en la carnicería.

Además, por nuestra política para garantizar el bienestar de todos los animales no utilizamos presas vivas y fomentamos los instintos naturales de los carnívoros con otras estrategias a través del enriquecimiento ambiental, algunos ejemplos incluyen colocar por el recinto heces de animales herbívoros, esconder alimento en diferentes puntos o que para acceder al él tengan que desgarrar, colgar el alimento a cierta altura para fomentar el salto, trepar…

No, las dietas son variadas y adaptadas a cada especie. Las elabora el equipo veterinario junto con el responsable de bienestar animal, en algunos casos, incluso se realizan dietas individualizadas por necesidades veterinarias o ajustadas a las necesidades de un animal (crías, madres lactantes, animales geriátricos…).

También hay variaciones en la dieta en función de la climatología: caldos en invierno y helados en verano. Cambios en las presentaciones, introducirlos dentro de objetos que deben manipular o desgarrar para obtener el alimento, introducir nuevos alimentos u olores.

Llevan anillas de plástico o metal, cada una con un código único, que sirve para identificar a los individuos. Similar a nuestro documento de identidad.

La información que incluye la anilla suele ser el año de nacimiento, el país de origen, el sexo…

Estas anillas se utilizan también en individuos salvajes para realizar estudios como patrones de migración, longevidad, estado de salud de los individuos…

A las aves que se encuentran fuera del aviario se les realiza un recorte periódico de laS plumas, de este modo, se evita que puedan ejercer la fuerza suficiente para elevar el vuelo.

Las plumas para las aves son como el pelo para nosotros por lo que este recorte no supone ningún dolor y si se dejan de recortar vuelven a crecer con normalidad.

Las jirafas invierten muchas horas al día en conductas de alimentación haciendo uso de su larga lengua que utilizan como una mano para alcanzar las hojas de los árboles. En este caso lo que se hace es proteger el tronco del árbol para que no lo lesionen a largo plazo.

Podemos observar también en su instalación troncos de bambú, cuya finalidad es que las jirafas tengan que ejercitar su lengua para extraer el alimento.

Este comportamiento, no es un vómito, es una regurgitación de alimento.

El equipo veterinario y de bienestar animal, pendiente de estos comportamientos para que si suceden se evalúen rápidamente cuáles son las causas (ya que pueden ser muchas) que lo pueden estar provocando y aplicar las medidas necesarias.

En línea con los
Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) forman parte de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, aprobada en 2015 como una hoja de ruta común para avanzar hacia un modelo de desarrollo más justo, inclusivo y respetuoso con el planeta. Reúnen 17 objetivos que comprometen a gobiernos, empresas, entidades y ciudadanía a actuar, al menos, hasta el año 2030.

El trabajo diario de BIOPARC en bienestar animal y conservación contribuye directamente a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, como el ODS 4 (Educación de calidad), el ODS 13 (Acción por el clima) y el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres)