BIOPARC Valencia desarrolla su actividad con criterios de sostenibilidad, integrando la protección del medioambiente en la gestión diaria del parque, en el bienestar animal y en la experiencia de las personas visitantes. Este compromiso se materializa en procesos orientados a la economía circular, la eficiencia en el uso de los recursos, la reducción del impacto ambiental y la mejora continua.
La estrategia ambiental se apoya en el principio de las 4R – reducir, reutilizar, reciclar y recuperar – y se despliega en ámbitos clave como el agua, la energía, los residuos, los materiales, la movilidad, las alianzas y la medición de la huella climática.
La medición es una herramienta esencial para transformar el compromiso ambiental en decisiones verificables y desde 2023 BIOPARC Valencia realiza el cálculo de su huella de carbono. En 2025, este seguimiento se completa con el cómputo de remociones de CO2 asociadas a la masa vegetal del parque, incorporando así una lectura más completa del balance climático.
Masa vegetal de 7ha y más de 5.200 árboles y arbustos.
BIOPARC compensa el 82 % de su huella con el sumidero del propio parque: la huella neta del ejercicio es de apenas 48,58 tCO₂e.
– Absorbe más de 200t de CO₂ al año.
– Equivalente a 1.000 vuelos por pasajero de Valencia-Madrid.
En un contexto urbano marcado por el incremento de las temperaturas y el fenómeno de las islas de calor, la incorporación de espacios verdes y azules resulta esencial para reverdecer y renaturalizar la ciudad. Desde este enfoque, BIOPARC Valencia actúa como una isla de naturaleza urbana.
El parque ofrece un recorrido botánico bajo la sombra de una variada masa arbórea, vegetación frondosa y pérgolas ajardinadas, junto al frescor de cascadas, cursos de agua y rías. Este conjunto proporciona bienestar a las personas visitantes y contribuye a mitigar el deterioro ambiental.
BIOPARC aporta al Jardín del Turia una superficie de 100.000 m2, situándose entre los parques más destacados de la ciudad. Su diseño integra plantas y árboles mediterráneos con variedades exóticas, entre ellas una de las colecciones de acacias más relevantes de Europa.
En términos paisajísticos, el parque cuenta con 40.000 m2 plenamente acondicionados y 6.000 m2 de entorno acuático, además de caminos, áreas de acopio y vivero propio. Este conjunto representa un elemento de alto valor para suavizar los efectos del calor urbano y contribuir a la absorción de CO2.
Asimismo, BIOPARC se ha convertido en hábitat y refugio para especies silvestres autóctonas. En el parque pueden observarse aves como el martín pescador, la abubilla, la gallineta común, la garza real, las urracas o las garcetas, además de anfibios, murciélagos y, ocasionalmente, la ardilla roja reintroducida en el Jardín del Turia.
De este modo, BIOPARC Valencia refuerza su papel como reservorio de biodiversidad urbana y contribuye a que la naturaleza regrese a la ciudad.
BIOPARC Valencia ha desarrollado una estrategia de mejora energética basada en la implantación y ampliación de instalaciones solares fotovoltaicas de autoconsumo, con el objetivo de reducir el consumo eléctrico procedente de la red, disminuir los costes energéticos asociados a la actividad diaria del parque y avanzar en un modelo de gestión más sostenible y eficiente.
La primera instalación fotovoltaica de BIOPARC Valencia fue proyectada con una potencia aproximada de 70 kW nominales, ubicada en las instalaciones del parque. Este proyecto se diseñó para autoconsumo, con la finalidad de cubrir parte de la elevada demanda eléctrica del recinto, contribuir a una mayor independencia energética y reducir la huella de carbono asociada al consumo eléctrico. El proyecto técnico estimaba una producción anual de 99.476,1 kWh/año, además de una reducción ambiental asociada de aproximadamente 25,13 toneladas de CO₂ evitadas al año.
En mayo de 2026, BIOPARC Valencia ha ampliado esta apuesta por la energía renovable con un nuevo proyecto fotovoltaico en diversas cubiertas de sus instalaciones. La ampliación contempla una instalación de 186 kW nominales, formada por 378 módulos fotovoltaicos de 510 Wp. Esta nueva instalación funcionará de forma conjunta con la instalación de autoconsumo existente de 70 kW, reforzando de manera significativa la capacidad de generación renovable del parque.
Según el estudio energético del proyecto de ampliación, la nueva instalación tendrá una producción anual estimada de 260.853 kWh/año. Sumada a la producción prevista de la instalación inicial, BIOPARC Valencia dispondrá de una generación fotovoltaica total estimada superior a 360.000 kWh anuales, destinada al autoconsumo de sus propias instalaciones.
En términos energéticos, de acuerdo con las estimaciones disponibles, la instalación inicial de 70 kW aporta aproximadamente 83.442 kWh/año, equivalente al 3,00 % del consumo total del suministro eléctrico principal del parque. La ampliación fotovoltaica aportaría otros 261.478 kWh/año, equivalentes al 9,39 % del consumo total. En conjunto, ambas fases permitirían cubrir mediante energía solar aproximadamente el 12,4 % del consumo eléctrico total de dicho suministro.

En conjunto, esta ampliación fotovoltaica permitirá a BIOPARC Valencia reducir de forma relevante su dependencia de la red eléctrica, estabilizar parte de sus costes energéticos y avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible. La producción de energía renovable en las propias instalaciones contribuye además a disminuir la huella ambiental asociada a la actividad del parque, reforzando su compromiso con la sostenibilidad, la eficiencia energética y la conservación del medio ambiente.

En las diferentes actividades del parque se aplica la retirada selectiva, favoreciendo la valorización de materiales y la adecuada gestión de los residuos generados.
Receptores de residuos: BIOPARC Valencia promueve alianzas con otras organizaciones para impulsar transformaciones transversales hacia la economía circular y alargar el ciclo de vida de los productos.
La sostenibilidad también se construye desde la educación. Por eso, todas las actividades educativas de BIOPARC Valencia, tanto las dirigidas a centros escolares como al público general, tienen como objetivo acercar a las personas a la realidad de las especies y ecosistemas más amenazados, dar a conocer las principales amenazas que afrontan en el medio natural y despertar una conciencia crítica capaz de impulsar cambios reales.
La propuesta educativa de BIOPARC no solo busca transmitir conocimientos, sino generar emoción, vínculo y compromiso. A través de visitas guiadas, talleres didácticos, actividades experienciales y proyectos de concienciación, se invita a la ciudadanía a reflexionar sobre la relación entre nuestros hábitos cotidianos y la conservación de la biodiversidad, así como sobre el papel que cada persona puede desempeñar en la protección del planeta.
Cada experiencia educativa busca transformar el conocimiento en una invitación a actuar, porque conservar empieza por comprender, y comprender empieza por vivir experiencias que nos conecten con la naturaleza.
BIOPARC Valencia continuará reforzando su gestión ambiental mediante la eficiencia en los recursos, la economía circular, la biodiversidad urbana, la reducción de emisiones y el seguimiento de su huella climática. La incorporación del cálculo de remociones de CO2 consolida una visión más completa de la acción climática y orienta al parque hacia la neutralidad climática.
El oricteropo o cerdo hormiguero es un animal nocturno y excavador, que pasa el día descansando en su madriguera.
Y cuando llega el atardecer, nuestros oricteropos comienzan su momento de actividad y salen a su instalación exterior.
A veces, lo que nos puede parecer extraño, para él puede significar calma, seguridad y bienestar.